La educación de calidad, ODS Núm. 4, es el camino para un futuro compartido, más justo

Publicado el

image_pdfimage_print

La escuela de los ricos tiene que mirar fuera de sí misma, darse una vuelta por la educación en el mundo, para ver si esta palpita o no, para ver su propia imagen comparada con la de otros, para poder compartir esperanzas sin fronteras y sentirse parte de un medioambiente común.

La lectura del mundo actual tiene que ser forzosamente ecosocial para entender lo que en él acontece. Las múltiples interacciones entre las personas y el lugar donde viven es lo que constituye el medioambiente: un espacio sin fronteras espaciales ni temporales, multidimensional, por donde circulan afectos y compromisos, encuentros y competencias, desidias y acciones positivas.

Ese medioambiente sin fronteras es también emocional, pues transfiere y aporta llamadas a los sentidos que empujan a la gente a ser y actuar de una u otra manera, en cualquier lugar del mundo. Por eso, cómo los grupos sociales gestionan sus intereses, sus deseos e incertidumbres, supone un argumento principal. En este artículo, dedicado a mirar la educación de calidad en el mundo, intentamos llamar la atención sobre el hecho de que esa forma parte indisoluble del medioambiente del futuro. Con ese mismo sentido se concreta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un sueño que necesita mucho de todos para servir de algo a casi todos. Por eso, le abrimos aquí la puerta de la escuela de par en par.

En la anterior entrada hacíamos alusión a la reciente publicación del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo  por parte de la UNESCO. ODS núm 4. Educación de calidad.

Seguir leyendo en Ecoescuela abierta de El Diario de la Educación.

Quién paga el peaje contaminante de los que viajan en avión

Publicado el

image_pdfimage_print

Volar es un deseo compartido por mucha gente; ya lo quiso Ícaro, pero se acercó demasiado al sol y acabó en el abismo. Viajar en avión hace realidad más de un sueño, aunque semejante placer individual tiene un alto coste ambiental. Se sabe que incluso un vuelo de corta distancia (poco más de 2 horas entre Madrid y Roma) produce más contaminación por pasajero que la provocada en todo un año por un habitante de países como Mali, Congo, Etiopía, etc. Quienes viajen desde aquí a Nueva York, sepan que generan semejantes emisiones a las que se surgen de calentar una casa normal europea durante todo un año.

Los expertos climáticos avisan de la dependencia del aumento de temperaturas medias con las emisiones aerotransportadas. Mal va la cosa, pues la Organización Mundial de Turismo (OMT) pronostica que en 2019 se voló un 5% más que el año pasado, que ya supuso un incremento respecto al anterior. Ahora, las emisiones totales ya representan un 300% más que en 1990 y se prevé que podrían triplicarse en las próximas tres décadas; normal, pues se esperan 40 millones de vuelos, más de 100.000 diarios. Solo un detalle: por los aeropuertos españoles se movieron en julio unos 30 millones de viajeros. Se entenderá el gran revuelo que ha organizado la gente de ‘Flygfritt 2020’, por ejemplo, comprometiéndose a no coger aviones en todo el año, o los deseos de algunos suecos que se han inventado el ‘flygskam’ (vergüenza de volar en avión) y el ‘tagskryt’ (orgullo de viajar en tren).

Seguir leyendo en Heraldo.es

El pin sostenible se viraliza

Publicado el

image_pdfimage_print

Los flamantes Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han provocado una cantinela generalizada. Se los han aplicado por todos los lados: desde los calendarios y las marcas de coches hasta el turismo; en la última Fitur celebrada en Madrid incluso vendían destinos de aire sostenible (sic). Qué decir de los recientemente celebrados Premios Goya del cine español. Se ha hecho público que Aenor los certifica como evento cero emisiones lo mismo en el consumo energético que en el transporte y alojamiento de invitados, también en el consumo de agua y en la gestión de residuos, el merchandising, la seguridad y otras cosas; incluso algunas invitadas al evento han reutilizado vestidos de otras personas. Dice la nota de prensa emitida que la compensación se ha llevado a cabo mediante los mecanismos establecidos por la ONU; pero no los especifica. Algo se mueve todo para dar valor al ODS. Núm. 11, Acción por el clima.

Sea postureo o no, empieza a sonar el hecho de que la vida tal cual la llevamos es insostenible, que el pin sostenible debe ser visible permanentemente para recordárnoslo; lo más conveniente es portarlo en el interior de nuestro pensamiento, pero mientras tanto… Nos gustó que lo exhibiese el actor Jesús Vidal, o el director Javier Fresser, premiados por la excelente película “Campeones” en la entrega de los goyas del año pasado.

Seguir leyendo en La Cima 2030 de 20minutos.es.

Educación de calidad vs ODS 4. Los progresos no llegan igual a todos

Publicado el

image_pdfimage_print

Las escuelas de todo el mundo acogieron con expectación disimulada, dada la experiencia previa tan llena de olvidos, la formulación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), esos que buscan que ninguna persona se quede atrás en el camino hacia una vida digna en relación amistosa con el medioambiente que es el planeta y sus moradores. Algunos actores del mundo educativo, de forma interesada las escuelas que desde Latinoamérica nos siguen, mirarían con más detalle lo que venía a decir el ODS. Núm. 4; en general suelen tener más carencias a la vez que esperanzas. Su mismo enunciado “Educación de calidad” ya dice algo, pero cada una de sus metas merece la lectura e interpretación reposada; diríamos que sacude un poco las adormecidas ilusiones de cambiar el paso errático del mundo a través de la educación. Los ODS están pensados para las personas; la educación también. Este axioma se olvida a menudo. La educación lo es cuando mejora el pensamiento y la vida de las personas, hoy y mañana, cerca y lejos; poca trascendencia adquiere para sí misma como no sea su cordura.

Ahora acaba de conocerse el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo, publicado por la UNESCO. Se detiene de forma especial en cinco escenarios fundamentales para conocer qué debemos hacer en nuestro ámbito si queremos mantener la ilusión educativa global: acceso, equidad, aprendizaje, calidad y financiación.

Seguir leyendo en Ecoescuela abierta, de El Diario de la Educación. 

Culpabilizar a la naturaleza no nos salvará del siguiente episodio

Publicado el

image_pdfimage_print

La naturaleza va a su ritmo entrópico pero cada vez tiene más incidencias antrópicas. Su devenir bascula de un lado para otro respondiendo a condiciones físicas extremadamente complejas, algunas se mantienen y otras cambian. Podemos pensar en un ámbito concreto, si quieren una serie de vectores, para anticiparnos a lo que puede suceder en el devenir natural, siempre cambiante pero ahora mucho más. Primera lección que nos deja la borrasca Gloria: La meteorología no sigue leyes humanas. Gloria vino y extendió su contradicción etimológica: dejó desastres allá por donde pasó, pérdidas humanas y materiales. También dejó lecciones, pero de esas pocos aprenden. Nos vino a decir que vendrán otras hermanas o primas suyas, casi seguro que pronto y no se sabe si con más energía acumulada y desordenada. Pero lo más importante que debíamos aprender es que la masiva ocupación del espacio costero, en las orillas de los ríos, la eliminación de los barrancos, la superurbanización de zonas frágiles nos ha preparado para sufrir, y sufriremos; da igual a quién le echemos la culpa. Esto no exime a las autoridades de la configuración de protocolos que aminoren los efectos de otros episodios de la naturaleza, pues esta siempre quiere sentirse libre por más que le vuelvan a poner los impedimentos que esta vez se llevó por delante.

Combinemos estas dos frases para pensar en Gloria: “La inocencia no encuentra protección en la culpabilidad” dijo François de la Rochefoucauld, a lo que se podría añadir aquello que manifestó más o menos Oscar Wilde sobre que el hombre puede soportar aquellas desgracias accidentales y que llegan de fuera; pero las que vienen de sus propias culpas son la pesadilla de la vida, al menos en lo colectivo. 

La tabla periódica invita a la Educación Ambiental para la Sostenibilidad

Publicado el

image_pdfimage_print

Así dicho suena raro, pero sí. Pongamos que la naturaleza es una mezcla de elementos diversos, de los cuales solamente reparamos habitualmente en los más nombrados: carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, oro, plata, hierro y unos pocos más. Estos, como el resto, están por ahí combinados con otros y dan forma y propiedades a todo lo que vemos o utilizamos. Casi seguro que el medioambiente es eso. De ahí que haya que hablar de ellos, poco a poco, sin grandes aventuras, simplemente leyendo, viendo, oliendo, tocando y, cuando se despierte el interés, investigando. En la vida son omnipresentes (cualquier roca, el agua que se mueve, los animales que podamos encontrar en la naturaleza, las cosas que cada día vemos o utilizamos, el aire que nos trae lluvias y sequía, etc.); en la escuela ya aparecen sin darles importancia, pero a veces sí, inundan en los cursos más altos el mundo de la química, que es el mundo real: las experiencias de cada día.

Dicen quienes saben de esto que un objeto tan corriente ahora como es un móvil puede estar fabricado, contener, más de 30 elementos distintos. También hemos leído por ahí que el cuerpo humano podría llegar casi a 60. Más asombro todavía: por la vida circulan unos 120 elementos diferentes, que se sepa hasta ahora. La lista no ha hecho sino crecer desde que los primitivos humanos apreciaron las propiedades del hierro, cobre u otros metales, allá por la Prehistoria; en el siglo XIX aparecían identificados poco más de 60.

Seguir leyendo en Ecoescuela abierta de El Diario de la Educación.

Todos tenemos un primo en Sevilla que niega el cambio climático

Publicado el

image_pdfimage_print

Hace unos años, esta frase, pronunciada por el Presidente del Gobierno de entonces sirvió para justificar la incredulidad y la acción de los gobiernos frente/contra el cambio climático que ya era evidente para los científicos y línea de acción preferente de las organizaciones ecologistas. Pasados unos años, el presidente de los EE.UU Trump afirmaba sobre el asunto que era “un cuento chino“. Es bien cierto que los chinos son parte importante de la generación del cambio climático, que ahora mismo los tiene en parte atrapados, quebrando la salud colectiva y haciendo toser a su economía y la sociedad que la soporta. Ahora, cuanto todo el mundo empieza a ver que el problema es grave, es tal la emergencia que algunos científicos nos ven cerca del apocalipsis, uno se pregunta, ante la falta de acción colectiva, frente a la política contradictoria de gobernantes y gobernados, si cada uno no tendremos un primo en Sevilla susurrándonos que la cosa no es tan grave, que no hay que tener prisa y se puede seguir viviendo descuidadamente, que la naturaleza es muy sabia y ya repondrá los desajustes que a algunos hacen dudar de lo que dicen los primos.

Los gobiernos y los empresarios, algunos trabajadores, dicen estar muy preocupados pero a la vez no quieren saber casi nada de lo que algunos llaman transición ecológica justa, y manifiestan la imposibilidad de llevar a cabo las intenciones de la actual Ministra de cambiar el ritmo de la energía y hacer transiciones acordes con el problema que tenemos encima. En conciencia: ¿Se cree lo del primo o no? Si es que no, empiece a demostrarlo.

El mundo invisible de los gases transita por la escuela

Publicado el

image_pdfimage_print

Cada día, en la escuela se habla mucho de la materia que no se ve en toda la vida pero que es importante para toda la vida. Primer mensaje educativo que se debe lanzar más de una vez: lo que no se ve también existe. Sabemos que mucha gente anda despistada con este asunto; incluso algunos libros de texto se olvidan de que la naturaleza o la vida corriente son algo más que objetos, rocas, animales, o plantas. Los gases son, a pesar de su relevancia, unos protagonistas olvidados o, como mínimo, poco queridos. Basta recordar el “gran evento de oxidación” que ocurrió en la marina Tierra hace unos 2.000 años.

Los gases que intervienen en la respiración son los primeros que se citan en la escuela, aparecen ya en los cuadernillos de los cursos de educación infantil. El nombre de esos gases ya tiene algo de misterio: oxígeno (que genera ácido desde tiempos de Lavoisier) y dióxido de carbono (ya está presente de manera natural en el aire aunque en proporciones mínimas, lo cual dificulta la comprensión de la importancia que le reconocemos, y tiene). En realidad, estos dos gases se entienden, simplificando en exceso, como el derecho y el revés del aire que necesitan los seres vivos; las personas también. Prueben a comprobarlo en su clase.

La escuela debe ocuparse de hacer presente una parte del relato de lo desconocido, que también es real…

Seguir leyendo en Ecoescuela abierta de El Diario de la Educación.

La escombrera educativa crece sin parar en España

Publicado el

image_pdfimage_print

En España, el sistema educativo se utiliza en ocasiones para menospreciar el sentido común, cuando menos. Da igual la cuestión sobre la que se hable. Ahora ha sido el deseo de limitar lo que debería ser básico: el tratamiento de los variados temas de la vida real mediante una programación bien hecha, sustentada en la ley vigente, con la intención de fomentar el pensamiento crítico; luego cada estudiante construirá su argumentario y lo aplicará con mayor o menor acierto en cada episodio de su vida.
Es tal el escenario de confrontación que ya no se distinguen las utopías educativas, aquellas que asignaban a la educación un papel colectivo, un medio de tránsito hacia el bienestar personal, un camino de superación de dudas y de aprovechamiento de oportunidades. Mucho de lo bueno, la educación es un tesoro de convivencia vino a decir Delors, quedará sepultado por los escombros dialécticos de las palabras huecas, por las andanadas de unos y otros. Además, lanzar controversia de baratija a un esfuerzo colectivo como es la educación como tesoro común tendrá sus consecuencias en el futuro.
Esta vez el tumulto ideológico-partidario propone que las familias, a título particular, veten tal o cual contenido de las actividades complementarias, aprobadas en Consejo Escolar. La siguiente invención puede ser una ocurrencia que limite la cultura literaria enseñada, como en tiempos en los que algunos estudiamos; quizás después venga otra que encamine la geología o la biodiversidad hacia la idea de la Creación, o la supresión de las dificultades matemáticas porque a los hijos de alguien no les gustan. A este paso, cada estudiante portará a su entrada en la escuela un “vademécum familiar” con lo que se le puede enseñar y no. Nos tememos que, en realidad, de lo que se trata es de enlodar la enseñanza obligatoria para reforzar el enfrentamiento entre dos escuelas, la pública y la concertada, o la de todos y la de unos cuantos. De esto son responsables todos los partidos, unos más y otros menos, de antes y de ahora, y los lobis que los enzarzan. Entre unos y otros llegarán a convertir la educación en su chiringuito, más o menos enlodado. !
Cuándo hay tantas cosas que merecen ser atendidas/enseñadas de forma colectiva en este incierto siglo XXI!

¡Dejen en paz al profesorado los profetas políticos! Recuerden que nadie es especialista de todo, pues la vida es exageradamente compleja. En síntesis, la educación nunca deja de ser una hipótesis que cada persona construye a lo largo de su vida. En España le iría bien un Pacto Educativo generoso y transformador.

Coincidiendo con el día de la Educación Ambiental, las escuelas se hacen ecosociales

Publicado el

image_pdfimage_print

EL 26 DE ENERO SE CELEBRA EL DÍA MUNDIAL DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

La gente corriente tenemos cada vez más dificultades para entender el día a día. Imaginemos que queremos llevar a la escuela alguna noticia de contenido ecológico y social para un debate en clase. Elegiremos alguna que nos asombre, que afecte a todo el mundo o que traiga un asunto cercano. La escuela no trabaja suficientemente el hecho de que la mayor parte de las cuestiones de la vida (sobre todo las que evidencian la relación entre sociedad y medio ambiente), incluso las más sencillas, tienen enlaces con territorios, sociedades y futuros diversos o lejanos. La escuela, empezando por los administradores educativos, pasa bastante de la Educación Ambiental, o se limita a verdear un poco lo que hace.

Nos preguntamos de qué sirve si la escuela del año 2020 y sucesivos si no es mucho más ecosocial. ¡Y podría serlo con compromiso! Pongamos  en conocimiento del alumnado que el simple hecho de disponer de libros y cuadernos, encender una luz, llevar a nuestra boca un determinado producto, desplazarnos cerca o lejos para llegar a clase, o manejar un móvil, enlaza una malla de consecuencias ambientales y sociales múltiples; dialogar sobre estas cuestiones abre su percepción del mundo, que en estos tiempos no hace sino ensancharse.

El titular de este Chispazo quiere hacer una llamada a la ilusión escolar, en forma de Educación Ambiental para la Sostenibilidad…

Seguir leyendo en Ecoescuela abierta, de El Diario de la Educación.

La poliética ambientalizadora luce en el Gobierno español. ¡Suerte y perseverancia!

Publicado el

image_pdfimage_print

Cuesta creer que cualquier gobierno, da igual el lugar del mundo del que hablemos, no se esmera en preservar el medioambiente propio dado los beneficios sociales, económicos y ambientales que le genera. Por eso, cuando sucede lo que sería lógico sorprende: el nuevo Gobierno de España piensa ejercer una transición ecológica justa, que tenga en cuenta a las personas de su país, y además con la vista puesta en el mundo bajo el formato de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. A este empeño dedica una Vicepresidencia y una Secretaría de Estado. Quienes criticamos más de una vez lo que no se hace, debemos reconocer la apuesta. Lógico el empeño, habida cuenta de la incertidumbre global en la que vivimos. Por eso, ¡Suerte al Gobierno en el manifestado empeño!

Sin embargo, no está todo hecho con solo manifestar intenciones. Hace falta un compromiso general del resto de los Ministerios, para que las políticas de uno y otros no se peleen. Es necesario que el resto de las fuerzas políticas critiquen cuando sea necesario y colaboren al objetivo global que es proteger el medioambiente y mejorar la vida de las personas; a la vez. Es imprescindible que los actores sociales, empresas y sindicatos, piensen un poco más en los logros colectivos que en las mejoras particulares. Convendría, que la ciudadanía sintiese como propia la preservación del medioambiente, dado los enormes beneficios personales y colectivos que genera. La lámpara ambientalizadora acaba de encenderse; no la dejemos que se consuma enseguida.

Los incendios australianos como símbolo, a la vez que aviso

Publicado el

image_pdfimage_print

Decir que han ardido en Australia 11 millones de hectáreas significa un desastre sin precedentes; ¡Desde octubre y tantos millones! Algo así como toda Bulgaria, que en los mapas de Europa se ve de buen tamaño; o si lo prefieren lo equivalente a una quinta parte de España. Semejante magnitud asusta, nos coloca ante la intemperie pues algo así podría suceder en otro lugar. Pocas veces somos conscientes del reto ambiental que tenemos por delante, algo enorme que cuestiona el futuro ambiental, económico y social. Los incendios son a la vez símbolo de una naturaleza entrópica, de un calentamiento global, de unas dinámicas climáticas extremas con episodios rápidos y graves, pero ante todo evidencian un desprecio grave de gobiernos y ciudadanos ante lo que supone vivir al límite de lo desconocido. Las autoridades australianas, que desprecian eso del cambio climático, han reaccionado tarde y mal; en Australia del Sur se han cargado a los dromedarios salvajes para que no se bebiesen el agua superficial. Pasado unos días, si los incendios se llegan a apagar, las cenizas del olvido laminarán la catástrofe, a pesar de haber tenido que suspender los entrenamientos del Open de Australia por la mala calidad del aire. El olvido y la dejadez reinarán hasta que llegue otra catástrofe de mismo signo o no, allí o en cualquier parte del mundo. Poco importarán los daños ambientales y a la salud de las personas, poco habremos aprendido lejos de Australia, ni siquiera nos quedará el aviso de uno de los símbolos de la incertidumbre: se nos quema la casa. 

¿De quién es el planeta Tierra?

Publicado el

image_pdfimage_print

Este planeta, el lugar que nos procura vida y felicidades varias, es algo único, que se sepa. Nadie tiene la propiedad, que se conozca. No vale la pena perder el tiempo en saber si es mío, tuyo; acaso nuestro, vuestro o más bien suyo (de él mismo queremos decir). ¿O sí? Si ocurriese esto último, siempre deberíamos darle las gracias por prestarnos, que no darnos, una parte de sí mismo cada día. La pena es que quienes saben de estas cosas, los científicos, aseguran que está maltrecho. Para confirmar los malos augurios basta leer la prensa o escuchar las noticias: durante el año 2019 sufrió, si se puede hablar así refiriéndose al planeta, varios varapalos que nos demuestran que el planeta evoluciona, no sabemos si hacia delante o hacia atrás, si crece o se desarrolla.

En esta tesitura, para complicar un poco más nuestros pensamientos, nos surge una duda: ¿No se aplicarán el “suyo” quienes mueven los hilos, o las ondas, los comercios, de la vida de todos, de la gente?

Ver artículo completo en La Cima 2030.

¿Rehenes de los ODS o liberadores? Una experiencia formativa ilusionante para ser maestro-a

Publicado el

image_pdfimage_print

El asunto de los ODS es extremadamente complejo. Nunca sabe uno si está generando parte de un problema de los que tratan los Objetivos de Desarrollo Sostenible o podría ser parte de su solución, al menos en la esfera próxima. Trabajar este asunto en la educación reglada cuesta, tiene sus dificultades intrínsecas por el currículo y no motiva por ahora mucho ni al profesorado ni al alumnado. Llevar la experiencia “odsana” a la enseñanza universitaria todavía se nos antoja más complicado. Sin embargo, en la Facultad de  Educación de la Universidad de Zaragoza se esta consolidando un grupo que busca liberar a los ODS para que se expandan por las conciencias propias y las de los demás, para que ayuden a percibir la complejidad del mundo. El grupo gravita alrededor de la mención de Educación Física, lo cual puede parecer a muchos aventurado; pero creer es poder, aseguran las profesoras que incentivan el compromiso. No les decimos más. Lean esta reseña de “La voz del rehén para liberar a los 17 ODS” en heraldo.es y verán de qué se trata.

Por cierto la lucha, la ilusión y el compromiso “odsianos” continúan. Ahora, estos 63 chicos y chicas marchan a las escuelas para enseñar practicando el reto de dar vida a los ODS. Un placer haber representado con ellos el papel de “El Profesor”, que los anima al fortalecimiento del pensamiento crítico, a cuestionar el enrevesado sistema económico, social y ambiental que no busca el valor de lo colectivo para laminar desigualdades, que ha convertido la vida en un complejo laberinto que solo se puede superar en compañía transformadora. 

Sépanlo todos: su energía, compromiso y acción colectiva cambiarán el mundo escolar, seguro; en el año 2030 muchos de ellos estarán dando clase y ejemplo. ¡Ojalá lleguen a tener algo de lo que Albert Camus alababa en su maestro cuando recibió el Premio Nobel de Literatura!

La inhumana desgracia del olvido selectivo: Haití

Publicado el

image_pdfimage_print

Parece que fue ayer, o no siquiera parece. ¿Quién se acuerda ya de aquel fatídico 12 de enero de 2010?, cuando la tierra le dio por temblar allá donde menos debía. Se llevó por delante, además de las vidas de unas 300.000 personas, mucho de la subsistencia de los supervivientes, porque eso era la vida entonces -sobrevivir cada día-para la mayor parte de la población haitiana en un país de los más pobres del mundo. Del dinero prometido entonces, cuando el corazón mundial se estremeció, casi nada ha llegado; ha fracasado estrepitosamente, si bien no nos hemos enterado de nada, acaso nos hemos despreocupado del sufrimiento ajeno. Ahora, en Haití la nada reina en forma de miseria, porque es el estado de los pobres cuando mucha más desgracia se ceba con ellos. Haití se encuentra en un terremoto vital interminable, titula La Vanguardia , para añadir que “la vida es peor que antes de la destrucción”. Ya era previamente al terremoto de 2010 una nación “paria”, titula la BBC en este artículo. ¿Qué será ahora? Si hay una deidad que protege a los humanos seguro que no es negra, o no sabe dónde está el Caribe para extender su mano benefactora. 

Una pregunta que es a la vez un ruego: ¿Los ODS están pensados para Haití? Por último un lamento que deshumaniza a esas administraciones y partidos de España que están pensando, o lo han hecho ya, en retirar toda ayuda a la Cooperación, no en mejorarla, que haría falta.