Niños agitados

De un tiempo a esta parte nos encontramos cada vez más con niños y niñas que van creciendo en una inquietud casi continuada y con bastantes muestras de malestar. Amparados, conscientemente o no, en la idea de que son los únicos protagonistas de su existencia, les cuesta sentirse como uno más, un ser sociable que interacciona en un conjunto llamado todos. Unos no se sabe por qué, otros habrán sido educados en la complacencia rápida de los deseos, y por eso demandan con prisas. Si no se les atiende se agitan. Esa efervescencia interior los lleva a mostrar su insatisfacción de diversas maneras y con modulaciones diferentes: lloros cuando son muy pequeños, pataletas, palabras malsonantes, negación de afectos hacia los que les rodean, agresiones a los que tienen cerca, aislamientos en sí mismos, etc. Son niños de alta demanda, así se los cataloga, por lo que necesitan una crianza en consonancia. Sus padres se preocupan, incluso mantienen Webs de autoayuda.

Cuando llegan a la escuela, estos niños sufren contrastes vivenciales para los que no están entrenados. Dejan de ser los únicos y deben someter una buena parte de sus exigencias a la consecución de los intereses colectivos. Unos se van acomodando al tránsito educativo, otros se resisten, necesitan hacer valer su posición para ser ellos mismos. Estos repiten posicionamientos que les ha servido antes, a los que añaden la llamada de atención casi continuada y la negativa a la cumplimentación de determinadas tareas escolares. Sus profesores resuelven como pueden las situaciones que a diario se les presentan. Desconocen si los comportamientos responden a caracteres madurativos o son simplemente estrategias de niños consentidos. Por eso, unas veces los dejan hacer, otras los reprenden con más o menos energía. En alguna ocasión buscan la complicidad de los padres; no siempre la logran. Habrá que intentar entre todos alguna solución educativa a esta situación. En los centros escolares se comenta que va en aumento.

  • Publicado en Heraldo escolar el miércoles 28 de enero de 2015
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