BLUES ECOLÓGICOS POR LA TIERRA

La mirada crítica de la vida siempre es necesaria porque limita la complacencia de los afortunados, a la vez que impide que se queme toda la esperanza de los menos favorecidos. El tiempo pasa tan vertiginosamente que lo que hoy es noticia impactante mañana ya habrá sido olvidado. Si no fuera porque existen registros sonoros y escritos pensaríamos que cualquier asunto no había sucedido. A través de la reflexión particular, un observador paciente ha utilizado este blog como lugar de búsqueda personal y social, apoyado en la realidad y en la evocación. Esta especie de almanaque expone muchas perplejidades, junto con algunas de las últimas incertidumbres socioecológicas que han conseguido que nuestro mundo se haya convertido en una obra de teatro en la que casi nada es lo que parece.

A lo largo de los escritos que aquí se recogen, plenos de dudas metódicas que no están exentas de pinceladas retóricas, hay un hilo sutil que los une, confeccionado con una mezcla no proporcionada de ideas y olvidos sobre las relaciones sociales. No han sido la queja y la amargura las que han incentivado los escritos que se incluyen en este blog, ni el deseo de molestar a los demás, sino la intención de perfeccionar la vida a pesar de las circunstancias. Aturdido e indignado, como Hessel y Sampedro, el autor ha querido recoger sus impresiones en forma de “notas sociales del complejo comienzo del siglo XXI”.

La selección de artículos que presentamos aquí son como una especie de “blues por la Tierra global”, la que habitan 7.000 millones de personas. Contiene varios reproches bienintencionados sobre la despreocupación por la socioecología cotidiana, la que deja una marca indeleble aunque no se vea, pues una vida entera de las personas no es sino un camino inacabado. Nos preocupa cómo nos roban la Tierra, tan grande cuando nos comparamos con ella y tan pequeña cuando observamos su fragilidad. La Madre Tierra, gigante acosado por economías insostenibles que provocan millones de refugiados, por calentamientos globales del clima que suponen graves incógnitas de futuro, por los olvidos de los sufrimientos de mucha gente, por las crecientes desigualdades.

Hemos hecho un apartado especial para hablar de las gentes de Celtiberia, ahora diríamos que de España, que también sienten y sufren, unas más que otras. También aparece citado un recóndito territorio, Aragón rural, de donde salió el manantial que crea todos estos artículos. Merece un homenaje, máxime ahora que sufre el desgaste generacional y otras huidas, y se está quedando despoblado.

Ecología global

Celtiberia friqui

Aragón recóndito

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