Cómo va la lectura

Si nos atenemos a las búsquedas y conclusiones del último Informe Pirls 2016 (Progress in International Reading Literacy Study) al que se puede acceder en http://blog.educalab.es/inee/2017/10/09/5977/ , parece que una buena parte del alumnado de 4º – todavía están desarrollando destrezas básicas de la competencia lectora- no aprovecha sus lecturas; no tiene la habilidad suficiente para comprender y utilizar las formas lingüísticas requeridas y/o valoradas por el individuo. Además, es incapaz de construir significado a partir de una variedad de textos. Se podría asegurar que no lee para aprender, ni lo que lee le sirve para participar en las conversaciones con sus compañeros de clase y tampoco en la vida cotidiana; en fin, que no emplea la lectura para su disfrute personal, que debe ser el argumento motivador básico. Habríamos de recordar los propósitos, seguro que los suscribirían muchos profesores, de una buena lectura: tener una experiencia grata, hacerlo con intención literaria y para adquirir y usar la información. También comprender lo leído para que lleve a la localización y extensión de información explícita, sirva para la extracción de conclusiones directas, ayude a la interpretación e integración de ideas e informaciones y permita el análisis y evaluaciones del contenido de cara a su aplicabilidad.

El informe citado dice que los “mejores” lectores de 4º de Primaria son los niños y niñas nórdicos. Pero, por desgracia, no les gusta leer. Los españoles –de las cinco comunidades autónomas que participaron (Aragón no lo hizo)- han mejorado notablemente, claro que partían de niveles muy bajos. Pero les gusta leer, casi tanto como a los portugueses, lo que querrá decir algo sobre la buena acción del profesorado y del impulso lector desde las bibliotecas escolares. No se pierdan los análisis comparados, las chicas son mejores. Piensen en el alumnado de su clase, pero atendiendo no solo al número de libros que lee sino a las habilidades lectoras que va desarrollando y al uso que de ellas hace cotidianamente.

  • Publicado en Heraldo escolar, pág. 6, 21 de marzo de 2018.
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