Coordinar (se)

Debería ser el verbo más ejecutado en los colegios e institutos. Porque su etimología latina lo significa como ordenar algo ajustándolo con otra cosa, uniendo o combinando. Urdimbre o primordial son cercanos en su intención; necesarios en la educación. Quién duda que hay que coordinar el tránsito diario con las nuevas normativas, para que lo que la administración manda se reinterprete bien. Habrá que combinar los escenarios de libertad que tienen los profesores para enseñar con la obligatoriedad de que el alumnado disponga de similares condiciones de aprendizaje, independientemente del quien lo atienda cada año. Como es difícil gestionar el tiempo escolar, habrá que considerar la coordinación como una tarea primordial, allí tienen mucho que decir las jefaturas de estudios, los departamentos de los institutos y quienes animan el quehacer educativo de los colegios. También será obligado ajustar las diferentes trayectorias de chicas y chicos, concertando intereses, atendiendo diferencias entre posibles grupos en cada aula y en el centro en general. Además de ajustar las intenciones de las familias con el día a día de los centros, será necesario reconocer que la urdimbre de la clase la forma el alumnado y el profesorado, que caminan a veces por itinerarios separados. Resulta fundamental la adecuada ordenación de los tiempos escolares, con escalas para descansar, con compensaciones horarias para aquellas funciones formativas no curriculares que el centro educativo tiene. Primordial es el ajuste de ritmos y carga curricular en tres trimestres, a veces descompensada.

Coordinar(se) es conjugar el futuro en presente, combinar las enseñanzas que se promueven en los diferentes cursos para favorecer la progresión en los aprendizajes y evitar repeticiones innecesarias; para eliminar de una vez los saltos actuales. Y, sobre todo, es hermanar lo que se hace en la escuela con la vida para que, entre lo que se aprende en una y otra, quede una urdimbre individual y social que dé fundamento a la bella tarea de educar(se) toda la comunidad.

*Publicado en Heraldo escolar el 1 de febrero de 2017.

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