Bilingüismo masivo

Nadie cuestiona por qué es tan importante el conocimiento de idiomas diferentes al materno. Se habla de la interconexión global, del acceso a la cultura universal, de la posibilidad de encontrar trabajo. España, los españoles, siempre hemos deambulado por la periferia idiomática. Nos cuesta aprender lenguas extranjeras, aunque algunos lo intentamos. Reconocida su múltiple funcionalidad, hay que convertirla en hechos en la educación obligatoria y universitaria. De eso se han ocupado las distintas leyes educativas pero con escaso éxito por ahora, a tenor de los datos publicados por el INE.

Nuestros jóvenes hasta unos 30 años al menos habrán tenido más de 3.500 horas de clase de idioma extranjero en Primaria, unas 6.500 a lo largo de toda la enseñanza obligatoria. Si accedieron a la postobligatoria cursarían otras 1.000-1.500 horas más. Tiempo suficiente para adquirir un vocabulario extenso, para saber construir frases sin dificultad, para entender cualquier película en V.O., para mantener una conversación fluida. Si las aprovecharon, llegarían a la universidad con unos niveles en lengua extranjera que casi los facultarían para que todas las materias las pudiesen cursar en inglés o francés. Más todavía quienes estudiaron en los antiguos centros bilingües.

Si el aprendizaje hubiese funcionado, los maestros que salen de la Facultad de Educación deberían estar preparados para impartir los idiomas sin ningún problema. Aún con toda la formación favorable, el bilingüismo masivo está lejos. Algo debe fallar, quizás el método o su intrínseca dificultad, porque los chicos siguen llenando las academias. ¿Acaso no valen los bilingüismos que se anuncian en algunos de nuestros centros educativos? Para enseñar bien los idiomas, y que los alumnos aprendan, se necesitan grupos reducidos, actividades expresivas conectadas, laboratorios de idioma, intercambios con el extranjero, etc. A ver si van a tener razón quienes dicen que nuestro bilingüismo es un poco de mentirijillas. Al tiempo.

  • Apareció en la edición de Heraldo escolar el 22 de octubre de 2014
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