Ser maestro/a

Antaño se decía, ahora se sigue afirmando, que la función básica de la educación, en general, es formar personas. Este grandioso bagaje se transmite básicamente en el grupo social de referencia, aunque también en la escuela. Los chicos y chicas deben poseer hoy estrategias tecnológicas para resolver cuestiones de la vida diaria, pero no deberá faltarles una carga positiva de humanidad para ser personas. Porque el mundo anda despistado, todos nosotros. Algunos lo atribuyen al abandono de las humanidades en la enseñanza, tan necesarias hoy cuando no vemos bien hacia donde vamos. El contexto tecnológico que nos apabulla desde hace unos años desplazó al humanismo compensador. Si esto fuese así, sería más necesaria que nunca la figura del profesorado, pues mantiene un contacto diario con aquellos que intentan formarse como personas.

Para ser profesores hoy, como ayer, habrá que desplegar una gran capacidad de sugestión, mezclar con equidistancia cambiante el rigor con la creatividad, la libertad con el orden, la pasión por saber con la experimentación, la programación rigurosamente diseñada con la heterogeneidad en la intención de aprender, la atención al escolar con la motivación de la persona. Porque, querámoslo o no, el mecanismo de comprensión necesita un componente de creación, ya que en cada alumno o alumna adquiere distintos significados o sentidos; así como la actividad práctica de la memoria implica siempre algo de creatividad, a veces mucha. Si son capaces de favorecer la mediación entre contenidos y sujetos, habrán ayudado a la construcción de pensamientos: algo similares, siempre diversos. La cálida y cordial humanidad, que de forma ágil o con esfuerzo ante situaciones complicadas desplieguen, mejorará sus relaciones, lo cual no podrá tener nada más que añadidos positivos para todos, los que aprenden y quienes enseñan. Así, con el ejemplo, ejercen de maestros y maestras en humanidades en nuestros colegios e institutos. Las destrezas tecnológicas serán un valor añadido.

* Publicado en Heraldo escolar el 11 de noviembre de 2015.

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