Colegios marginales

De heroicidad se debe calificar la tarea de conducir cada día un centro educativo en el que el 98 % del alumnado procede de ambientes complejos por su estructura familiar, su etnia o raza en relación con la mayoritaria en España, o por sus dificultades con el idioma español. Enseñar y aprender es un ejercicio de concertación que solamente se consigue cuando las partes implicadas: profesorado, alumnado y familias se entienden. Por diversas razones, entre ellas la mala combinación entre la libertad de elección de centros y la errónea asignación de plazas educativas entre los centros concertados y las escuelas públicas, estas recogen a la mayor parte del alumnado que tiene dificultades añadidas para la educación por características de su entorno familiar. Esta situación deteriora la calidad de la educación que todo el alumnado recibe y merma la salud de quienes se implican en la tarea, todo el personal que trabaja en esos centros.

La situación de acumulación del alumnado con dificultades añadidas en algunos centros públicos no es nueva, viene de lejos. Hemos conocido estos días el lamento de toda una comunidad educativa de un colegio de Zaragoza que lo que quiere es trabajar para procurar la mejor educación a sus alumnos, pero se siente impotente para realizar la tarea. Mal síntoma. Antes lo hizo otro de Huesca, que reclamó una distribución del alumnado con potentes dificultades entre todos los centros de educación obligatoria sostenidos con centros públicos. Aunque el Consejo Escolar de Aragón insistió en que habría que evitar que ningún centro tuviese más del 20-30% de alumnado de dificultades sobreañadidas, son unos 34 los que se encuentran en esta situación. La educación de calidad es un derecho universal. No disfrutan de él en estos centros ni los alumnos más complejos ni quienes quieren convivir con ellos. Si queremos caminar hacia la extensión de ese derecho universal algo deberemos hacer. En primer lugar la administración, que permitió generar estos espacios de dificultad cuando debería haber estado vigilante para evitarlos. Aún puede revertir la situación, pero ha de ponerse a trabajar ya.

  • Publicado el 18 de marzo de 2015. Desgraciadamente, los guetos educativos eran cada vez más visibles en las capitales. A la vez, la equidad educativa se tambaleaba.
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