El negacionismo contaminante reduce la salud y daña la vida colectiva

Tras las muchas evidencias científicas, la OMS las recuerda una y otra vez, que relacionan la contaminación del aire inspirado con la pérdida de calidad de vida, con el asma y las alergias, con riesgos añadidos en los nacidos, con la muerte de unas 10.000 personas en España y millones en el mundo, llega una política y las niega. Esa postura menoscaba las alertas de los científicos y los sanitarios, puede provocar una cierta desatención ciudadana a sus hábitos reductores de contaminación y, al final, dañar la salud colectiva y aumentar considerablemente los gastos en salud colectiva. ¿Existe alguna figura en el derecho universal o español que persiga ese tipo de manifestaciones? ¿No merece el caso siquiera una reprobación política? Los neumólogos ya han respondido. Pues eso. 

Por cierto, la infancia y las personas mayores están más expuestos que nadie. Suponemos que pronto habrá un rectificado, unas disculpas y una acción en sentido contrario de la “responsable” política, que ha empezado 2020 con mal pie.