Seguimos empapelando la vida; otra tarea inconclusa para conseguir los ODS

Hemos avanzado mucho en nuestros hábitos, ya sabemos que los contenedores azules están pidiendo a gritos nuestros papeles y cartones. Hacia ellos viajamos cada vez más. Sí más no todo funciona correctamente. Si bien hemos disminuido el papel de uso personal, escribimos e imprimimos menos y la prensa física está disminuyendo, resulta que consumimos más para embalajes, el cartón ondulado ha aumentado un 4,3%. Así pues, ahí tenemos nuestra tarea pendiente para situarnos más cerca de los ODS. En España registramos un incremento del 11,6% en papeles para envases y embalajes (bolsas, sacos, tubos, celulosa moldeada, etc.), tanto se va incrementando la cosa que al final casi consumimos medio millón de toneladas anuales; sí, medio millón. No debe extrañarnos que España sea el quinto consumidor de papel de la UE en volumen, tras Alemania, Italia, Francia y Reino Unido, posicionándose el consumo per cápita en 147,5 kilos, frente a los 146 kilos del año anterior. 

De todos estos datos, además de los beneficios industriales, se da cuenta en la memoria de Aspapel (la patronal del sector papelero). Échele un vistazo y piense si es su domicilio se sigue consumiendo mucho papel en sus distintas formas. Como seguramente recogerá todo en bolsas para llevarlo al contenedor azul, analice cuántas veces las vacía por semana y qué tipos de papel contienen exactamente. 

¡Quítese de encima ese empapelamiento!  Porque no sabemos qué hacer con tanto papel. Si bien el Gobierno y la asociación de recuperadores del papel tienen en proyecto nuevas ideas para considerar la fibra como una materia prima secundaria, y no un residuo. El asunto es importante.