Menores migrantes en tránsito permanente: otra lamentable desidia social

UNICEF denuncia con fuerza, otras muchas ONG también, la lamentable gestión política de un asunto que podría ser de grandeza ética y es de vergüenza colectiva:  la “acogida” de unos 13.000 niños y jóvenes migrantes sin familia. Según Acnur unos 13.000 son los menas que transitan por España en silencio social cómplice. Envueltos en mil inseguridades, esperan un plan Estado-CCAA que los atienda, una política integral y coordinada de todos los niveles de gobierno. Unicef denuncia que desde que traspasan la frontera  por el sur (Ceuta, Melilla o Andalucía) “prácticamente no cuentan con asistencia jurídica gratuita ni representación letrada en los procesos en los que sus derechos están en juego”. Además, se producen “demoras injustificadas” en los procedimientos de tutela y en la gestión de los permisos de residencia. Y cuando cumplen los 18 años empieza lo peor.

Atentos: el problema acaba de empezar, a no ser que haya mucha voluntad política, que en periodo electoral no se la espera. Aunque palabras sí que puede que escuchemos alguna, incluso más de una éticamente perniciosa.