¿La hora climática de los jóvenes?; en ellos estará la esperanza si se movilizan y cambian sus hábitos

En los ámbitos ecologistas y sociales ha llamado la atención la protesta de los jóvenes belgas –no solo había jóvenes sino también de todas las edades- ante la dejadez de sus dirigentes para atajar de verdad una parte de los efectos del cambio climático. A esa protesta social, el Primer ministro Michel respondía en Le Soir que se ha hecho mucho contra el cambio climático pero quizás no se ha explicado bien. Quizás hay que escuchar con más atención la contundente crítica de la adolescente sueca Greta Thunberg en el sentido de que se está robando el futuro de la gente que viene detrás y por eso anima a la “Huelga climática, Climate Strike” – , no yendo los viernes a clase, para que el problema climático forma parte de la acción colectiva. ¿Qué deberíamos dejar de hacer los demás para recordarnos a nosotros mismos que el asunto es serio? Sin duda arrimarnos al fuego que pretende calentar el debate climático en Europa. Cada día que permanezcamos impasibles, los niños y jóvenes lo sufrirán en sus vidas.