Acabar con la pobreza severa infantil parece un objetivo del Gobierno de España

De ser cierto supondría un salto importante. Primero hay que ser consciente del problema, después creer en que tiene remedio si existe una verdadera implicación, a continuación organizar políticas que activen los derechos de la infancia -sea un proyecto de Estado como propone UNICEF– y saquen de la pobreza severa a cada vez más niñas y niños –un 7,5 % se encuentran en esta situación, un 28,3 % en pobreza moderada, según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE-. Si la mejora llega a ser realidad o no, el tiempo dirá. Por ahora debemos considerar como muy positivo que un Gobierno de España -se nota ya la acción del Alto Comisionado para la Pobreza Infantil-, por fin tras tantos años de inacción y de aumento de las desigualdades entre los niños hijos de los ricos y los de las familias más vulnerables, ponga la mirada y recursos en la infancia, quiera sacar de la pobreza severa a más de 82.000. Pero alguien que mira el dinero presupuestado ya avisa de que se quedará muy corto. Estaremos atentos para ver si es posible y quién o quiénes se lo impiden.