Hoy no digo casi nada, estoy observando como la gente consume “Black Friday”

Solo que cuesta entender algunos tics sociales. Va alguien por ahí que dice que algo es estupendo/moderno y la gente se lanza en tropel para conseguirlo; aunque solo sea derrochar el dinero.  Pero hoy no digo nada, me refugio en mis reflexiones de raro social. Consumo, consumo, consumo, … luego existo. Tantos millones de personas no deben estar equivocados; el tonto soy yo, bueno también unos cuantos individuos extraños y antisociales que se oponen al asunto. No digo nada: me quedo pensando lo que propone Greenpeace.