El ADN ambiental existe: otra cosa más que habrá que estudiar

Publicado el

image_pdfimage_print

ECOESCUELA ABIERTA  de El Diario de la Educación

Si la palabra ADN surge en una conversación normal es para decir que el asunto está en el fondo de la cuestión de la que se habla, o es su meollo real. Nos sirve como ejemplo aquella frase de la escritora sudafricana Nadine Gordimer, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1991, que dijo que “separar al hombre de la naturaleza como si no tuvieran nada que ver es un grave error. La naturaleza está en nuestro ADN”. Es de suponer que pocas personas, excepto los estudiantes, habrán utilizado el Diccionario de la Lengua Española para conocer el significado de estas tres letras unidas: “Un biopolímero cuyas unidades son desoxirribonucleótidos, que constituye el material genético de las células y guarda en su secuencia la información para la síntesis de proteínas”. Mejor si no lo han hecho, porque alguna estará sumida en la confusión y el ácido caerá en desprestigio. A pesar de eso, es bueno reconocer el significado de ADN pues ha llegado a la escuela y, además, para quedarse; incluso lo hemos leído en algún libro de Educación Primaria. ¡Qué osadía!

Seguir leyendo en El Diario de la Educación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ecos de Celtiberia