Sobre el olivar, no vi a la lechuza volar y volar

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La SEO (Sociedad española de Ornitología) acaba de nombrar a la lechuza común Ave del año 2018. este hecho supone una llamada de atención sobre los descensos de población -muy acusada en algunos lugares- que ha sufrido por la transformación del paisaje agrícola. Las Tyto alba tienen un vuelo silencioso, un siseo sonoro y metálico, y suelen pasar desapercibidas. Les gusta vivir cerca de los humanos, en sus construcciones abandonadas del medio rural. En otros tiempos eran respetadas, incluso temidas; no se sabe la razón. En cualquier caso, cumplen una función básica en la malla trófica de la vida natural. Antonio Machado las describió con dulzura en su poema Sobre el olivar, que sin duda debería recomponer hoy, aunque no eliminaría el detalle de que la lechuza portaba para Santa María el ramito verde del generoso olivo.

Sobre el olivar,

se vio a la lechuza 

volar y volar.

Campo, campo, campo.

Entre los olivos,

los cortijos blancos.  

Por un ventanal, 

entró la lechuza 

en la catedral.

San Cristobalón

la quiso espantar, 

al ver que bebía   

del velón de aceite

de Santa María. 

 La Virgen habló:

-Déjala que beba, 

San Cristobalón.

Sobre el olivar,

se vio a la lechuza   

volar y volar. 

A Santa María 

un ramito verde 

volando traía.

Hay muchas personas que no has visto nunca una lechuza real, ni siquiera saben por qué son tan beneficiosas. Seguro que muchos jóvenes ni siquiera le pondrían cara. ¡Ha sido siempre tan discreta! Sin embargo, su belleza sorprende a cualquiera que las mire; busque imágenes y nos dará la razón. Por cierto, no se pierdan tampoco el asunto de La lechuza de Minerva que interesó desde Platón hasta Hegel. Como ven, semejante animal no se puede perder. Si duda, pásese por National Geogrphic, no se arrepentirá.

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