La escuela despierta tras las vacaciones; debería abrirse al difícil reto de la comprensión de los nuevos tiempos

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Toca volver al trabajo en la escuela. Hay que preparar las razones y los proyectos que darán formar a las ilusiones de unos y otros, y por medio el difícil tiempo social. La escuela se mueve poco, tan organizada por la administración que la tiene maniatada. Allí están ya los maestros-as. A estos les diríamos, para animar su tarea y que fomenten una educación activa y basada en el espíritu crítico, que les deseamos algo similar a lo que Albert Camus escribió tras ser reconocido con el Premio Nobel de Literatura en 1957:

“Querido señor Germain:

He esperado a que se apagase un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, la mano afectuosa que tendió al pobre niñito que era yo, sin su enseñanza y ejemplo, no hubiese sucedido nada de esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y le puedo asegurar que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso continúan siempre vivos en uno de sus pequeños discípulos, que, a pesar de los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido. 

Le mando un abrazo de todo corazón.

Albert Camus.”

Pero deben creer de verdad que son agentes de transformación.

También los animaríamos a que reflexionasen sobre si “la educación fuese la solución a muchas de las cosas que nos están pasando”, idea que le escuchamos decir a Emilio Lledó en una entrevista en El Intermedio; no se pierdan toda la fundamentación del Profesor pues da claves para entender la vida social y hacerla educación crítica. En otra ocasión, en unas jornadas sobre “El mundo que queremos” allá por 2013, el filósofo nos leyó un texto de Aristóteles que sería básico para el debate educativo en este principio de curso, para a lo largo de él pensar si todos nuestros alumnos deberían tener las mismas posibilidades. ¿Y si así empezase a cambiar el mundo? La escuela no es un almacén de conocimientos, sino un espacio abierto a la vida, de la que recoge temas y preocupaciones. 

¡Suerte compañeros!

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