Pagar a los países pobres para que mantengan sus bosques y así nos reduzcan el cambio climático es algo maquivélico

Publicado el

Hace un tiempo que se extendió aquella frase “el que contamina paga”. No siempre se ha hecho efectiva, si bien muchas empresas, países y ciudadanos la tomaron por el mango y se dedicaron a contaminar, aunque tuviesen que pagar algo. Pero la hucha ambiental tiene más grietas que un volcán, por eso siempre hemos de estar alerta. Dicen unos investigadores de la Universidad Northwestern que han llegado a la conclusión de que es una buena inversión pagar a  los países pobres para que conserven los bosques y así nos ahorren dineros y riesgos climáticos por la captura de CO2; así se ha publicado en la revista Science. Bien podría estar, pero la cosa no deja de tener su egoísmo. Entre otras razones porque los causantes de la mayoría de los GEI somos los países ricos. A este paso habrá gente que se despreocupe del tema porque ya paga; bueno, en cierta manera era lo que se hacía con la compra/venta de los derechos de emisiónaquella cosa extraña que los ciudadanos normales no llegamos a entender bien. Aseguran otros estudios que los bosques valen 6 veces más de lo que cuesta conservarlos; los nuestros también. Por cierto, será buena o mala la iniciativa de la que habla la noticia pero decir que esa es la solución para frenar la deforestación nos parece un poco atrevido. Seguro que la mejor estrategia global es contaminar el aire cada vez menos y reforestar todos los países; así de sencillo.

image_pdf

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Ecos de Celtiberia