Los bastoncillos son un invento perfectamente prescindible; lo dicen hasta los oídos

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Los apéndices auditivos se quejan airadamente de que la gente los maltrate para quitarles el cerumen, cuando este se regula casi siempre por sí mismo; salvo en casos excepcionales, que para resolverlos están los profesionales de la sanidad. La Universidad de Harvard nos recuerda tres motivos para no utilizarlos: perdemos el tiempo, son peligrosos y la cera no es indicador de suciedad. Algunos apuestan directamente por prohibirlos, por el impacto ambiental que provocan y los atascos que ocasionan en las depuradoras, porque la gente es tan descuidada que utiliza los inodoros como un basurero. ¿Cómo es posible que en pleno 2017 esto ocurra en tantos países? En el Reino Unido han lanzado una campaña ilustrativaa ver si tienen éxito. Hablando de otro asunto pero que tiene que ver con esto: ¿Por qué siguen lanzando las toallitas húmedas por los inodoros y se publicitan diciendo que se puede hacerlo? La normativa debería prohibir a los fabricantes publicitar mentiras ambientales; los consumidores habrían de ser más reflexivos. Si quiere saber un poco más conéctese con Consumer.

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