La esperanza es lo último que se pierde, pero si dura mucho desespera.

Vivimos tiempos para desconfiar de lo que nos enseñan los hábitos, la rutina ni siquiera asegura la supervivencia. Esa desconfianza puede abocarnos al escepticismo, pero también a la búsqueda de destinos éticos universales.

2015. Objetivos de Desarrollo del Milenio (OMD). Año finalista, comienzo de una nueva apuesta. Lo que no fue puede serlo. ¿Interesa?

Podemos erradicar la pobreza. Lo dice de forma machacona la ONU y varias ONG.