¿Y si estuviéramos enseñando mal en las escuelas? ¡Vaya patinazo!, después de tanto tiempo

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Pascal, dijo, más o menos, que “el hombre es un diálogo interior”. Si es así, ¿de qué se habla a sí mismo para educarse? Porque para que una persona se eduque es necesario que quiera hacerlo. Aseguran los científicos, ya lo dijimos algunos menos sabios hace tiempo, que repetir una y otra vez datos para memorizarlos no es el mejor camino para aprender. Aprendemos si somos capaces de hacer algo que nos motiva, de experimentar, y de emocionarnos. Antes se decía que aprendían bien aquellos que ponían entusiasmo en la tarea. La curiosidad sería otro de los estadios imprescindibles. Claro que poseer ambos es difícil en la escuela, en el instituto, si se sigue castigando a los escolares con el aprendizaje de contenidos que nublan la emoción y aletargan la curiosidad. La neuroeducación avanza y cuestiona la tranquilidad educativa. ¿Quiere saber más, pensar si está de acuerdo o no? Adéntrese en los artículos de Francisco Mora agrupados en Huffington Post, o en sus “tweets”.

Un comentario sobre “¿Y si estuviéramos enseñando mal en las escuelas? ¡Vaya patinazo!, después de tanto tiempo

    MERCEDES ALONSO GENIS dijo:
    28/04/2015 at 23:20

    Carmelo, cómo me ha gustado este artículo!!!. Es fantástico !!!!

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