Las bombas del hambre son de racimo y largo alcance

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Las bombas lanzadas por los rusos en Ucrania han causando el hambre entre la población, además de otros daños irreparables. Después del desastre global de la pandemia, las bombas rusas han hecho tambalear la economía mundial, por ahora bastante aunque desconocemos el impacto pasados unos meses. Se dice que pueden provocar hambrunas en lugares lejanos. Las secuelas de la guerra ya se han hecho evidentes en alzas de precio generalizadas, tal que si fueran bombas de racimo que dañan amplias superficies y afectan a gente situada fuera del epicentro explosivo. Desde los países europeos y ricos se odia al jerarca ruso por sus maldades y por las desgracias causadas en forma de abastecimientos de materias primas. Pero vendrá mucho más.

Porque las bombas del hambre son a la vez de racimo, tóxicas y de largo alcance; no queremos ni nombrar a las aniquiladoras totales. Tanto impacto causan que se habla ya de una epidemia del hambre a escala mundial. Las bombas han cerrado los canales por donde circulan productos alimenticios ucranianos y rusos (proporcionan un tercio de los cereales que alimentan al mundo global) que son la base de la subsistencia de muchos países alejados del foco bélico. La subida de los cereales, ya pone en riesgo la seguridad alimentaria de muchos países de África y Asia, allá donde se amontonan los más pobres de entre los pobres. Allá donde dejan secuelas permanentes.

La ONU advierte de que la crisis provocada por la invasión de Ucrania por Rusia corre el riesgo de llevar a 1700 millones de personas, más de una quinta parte de la humanidad, a la pobreza, la indigencia y el hambre. Hasta el momento ya han conseguido evaporar la ética universal y han provocado el descreimiento global de un mundo con menos desigualdades, de la posibilidad de que el diálogo tenga sus réditos. Ojalá acabe pronto y se empiece a reconstruir un modelo de convivencia en donde el hambre y la pobreza, las guerras, y otros desastres sociales sean una parte de la historia acabada.

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