Los mayores carbonizadores del aire «se acercan» al ecologismo

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Me ha hado por introducir descarbonización en el buscador de Internet y en los primeros lugares aparecen una industria energética, un gran banco que tiene parte de su dinero en fondos de inversión poco beligerantes con el intento de hacer el aire más respirable, seguidas de otras dos multinacionales de la energía, amén de marcas de coches excelentes. A poco que alguien sea avispado y piense, entenderá que si semejantes empresas se promocionan como líderes en la descarbonización es por algo. Apuntemos que quizás actúan así porque que sienten remordimientos por sus antiguas y nuevas prácticas o, muy probablemente, porque necesitan presentar su teñido de verde a la ciudadanía. Así venden más.

Leemos en la prensa y escuchamos muchas veces cada día que nuestra tarea de habitantes de 2022 consiste en impedir que el mundo ecodependiente se deshaga. Albert Camus sigue vivo, a pesar de haber fallecido en enero de hace ya 62 años. Nos quedamos con aquello de que “Cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero su tarea quizás sea más grande. Consiste en impedir que el mundo se deshaga”.  Será que, como él y otros muchos filósofos, poetas y escritores han lamentado que “todas las desgracias del hombre provienen de no hablar claro”. Suficiente material para la reflexión de si somos o no los principales, o algo, responsables del cambio climático.  Si lo conseguimos se lo iremos a contar a Camus al cementerio de Lourmarin. 

Por cierto, hace 125 años, allá por 1896, Svante Arrhenius, premio Nobel de Química unos años más tarde (1903), predijo que los niveles de COatmosféricos podrían alterar sustancialmente el clima de la Tierra. Desde aquí vaya un merecido homenaje.

A pesar de haber transcurrido tanto tiempo y de tener muchas evidencias, los mayores contaminantes siguen sin creer del todo aquella predicción. Por eso hay que descarbonizar la mente y la vida con urgencia, cada cual en sus responsabilidades, que todos las tenemos.  “La verdad, como la luz, ciega. La mentira, por el contrario, es un bello crepúsculo que realza cada objeto”. También lo expresó con dulzura Albert Camus.

Leer artículo completo en el blog La Cima 2030, de 20minutos.es. 

Por cierto, dediquen unos minutos a enterarse del estado real de los humedales en su territorio. Hoy es su Día Mundial. Por ello duele más el estado de los Parques Nacionales de Daimiel y Doñana, en España. También el hecho de que en los últimos 50 años se haya perdido el 50 % de su superficie.

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