La salud se mejora con el retrete

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Lo saben bien los centenares de millones de personas en el mundo que carecen de una humilde y digna letrina para no tener que defecar a la vista de todos.

La historia está llena de episodios de contagios por este motivo: no depositar en su lugar conveniente las deposiciones humanas. Pero remontémonos únicamente al que ocurrió en España hace 50 años cuando circuló «algo» por el río Jalón en la provincia de Zaragoza. Las diarreas de entonces obligaron a hervir el agua de boca y cocina, clorar el agua, pelar las frutas, lavar las verduras convenientemente. Unas 600.000 personas fueron vacunadas en Zaragoza y ciudades próximas. Algo parecido, pero amplificado se repite ahora mismo en otros lugares.

El sábado pasado se dedicaba a recordar la necesidad de tener una inodoro al alcance de todos los habitantes del mundo, al día siguiente se hablaba de la infancia. La diarrea provocada por la falta de agua segura y malos hábitos higiénicos, junto con la defecación al aire libre, supone la segunda causa de mortalidad infantil en el mundo. No está de más conocer el proyecto La infancia en transformación de Unicef. Por cierto, no se olviden de Los sueños del agua de Nandini. Se difundió en la Expo Agua y Desarrollo Sostenible de Zaragoza 2008.

Disponer de letrina, la pariente pobre de lo que aquí llamamos cuarto de baño, es una cuestión de salud básica pero también de supervivencia en muchos países del mundo, especialmente para las mujeres. La existencia de letrinas en las escuelas en lugares donde ciertas religiones coartan la vida social marca la diferencia entre las chicas que van o no a estudiar. Con ello se las condena a la sumisión analfabeta de por vida. Por fortuna, los Gobiernos y Ministerios de Sanidad de los países afectados han empezado a hacer algo y la cifra va en descenso según nos explica el Banco Mundial; incluso podía haberse reducido a la mitad. Pero en Haití por ejemplo más del 20 % de la población defeca al aire libre. Además, esta práctica está muy extendida en Bolivia, Brasil, Colombia, México, Perú y Venezuela, etc., que suman cientos de millones de habitantes. Por eso no debemos darnos por satisfechos si nos creemos lo que dice el sexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: la cifra debe quedar a 0 en el año 2030.

Seguir leyendo en el blog La Cima 2030 para conocer la historia y el futuro de la defecación con salud.

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