Agua libre en España: escasa y podrida. También en el mundo

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La incoherencia en la gestión del agua ha adquirido desde hace años un carácter de pandemia, con mejoras parciales en algunos casos y desastres globales en otros. Siempre se ha hablado de que es debido a la escasez o la mala distribución espacial y temporal. Pero además, la desidia, la falta de interés o el mal uso de recursos económicos, junto con el despilfarro acuático, que cunden por todo el mundo, han limitado el derecho humano al agua. En el caso de España, los reservorios de agua (ríos, lagunas, humedales o acuíferos, etc.) incumplen la normativa vigente. Unos están sobreexplotados, otros tremendamente contaminados o deteriorados ecológicamente. Así no debe extrañarnos que se diga que un 40% de las aguas continentales se encuentran en mal estado.

Bien es cierto que los planes hidrológicos, por lo que se ve en permanente elaboración en algunas cuencas, están al acecho. Saben que se da un grave desequilibrio entre el reservorio de agua disponible y el volumen que se capta, que la calidad para según que usos es muy pobre, que los vertidos de restos agroganaderos a cursos y acuíferos viajan en permanente libertad, que la degeneración de los ecosistemas acuáticos es en algunos casos muy grave. Por eso, Bruselas (la UE) impone multas continuadas a España que suponen casi dos millones de euros mensuales.

Estamos hablando de un país de los privilegiados en recursos económicos y de gestión más o menos consensuada de los recursos públicos. Imaginemos lo que sucederá a muchos ciudadanos en los países que no gozan de estos privilegios. Cuando se redactaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se tuvo en cuenta que Agua Limpia y Saneamiento era algo pendiente. Pero es que el ODS núm. 6 dice que se debe garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. Si revisamos los datos, las metas de este ODS de hace unos años y lo comparamos con la situación reciente (2017) sentimos pena y enfado. El año 2030, el de la Agenda de los ODS, está cerca; mucho más que las metas que en él se habían fijado. 

Una muestra de anteayer en España. Nos viene a la memoria aquella frase atribuida a A. Einstein, en la que hemos introducido una breve distorsión: ¿Qué sabe el pez (el género humano) del agua donde nada (que le da) toda su vida? 

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