El valor del agua que se escapa de las manos

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Cada año por estas fechas nos salpica la mente el valor del agua. De ello se encargan quienes impulsan la celebración de su día en todo el mundo, quienes se preocupan por un reparto más equitativo. En los mensajes que escuchamos estos días se habla de costo y valor, ambos atributos los tiene. Sin embargo, al mezclar ambas cosas se pierde una parte del mensaje colectivo, sin alcanzar a concretar si vale lo que cuesta o mucho más.

El agua imaginada se nos escapa de las manos, porque quienes tenemos toda la que necesitamos apenas la valoramos mientras que aquellos que la querrían para dar valor a su vida sienten sedientos su falta. El agua es una metáfora de la vida en muchos lugares: el ser o no ser, el entregarse al territorio o huir de él. Y no nos referimos solamente al agua agraria o ganadera, la cual tarda en mejorar su valor porque en bastantes lugares su coste está por debajo de los estándares de coherencia social. Por el ancho mundo, pero más en los países ricos, falta educación en el manejo, corresponsabilidad en su uso.

Agua de ciudad y agua de campo, de países ricos y pobres, de privilegiados en las megalópolis y de chabolistas, de surtidores múltiples y de garrafas exiguas, de canales kilométricos y de marcas dejadas en cauces secos. Agua que envuelve las manos para limpiar en esta pandemia crítica y agua que corre sin destino concreto, a la espera de que el mejor postor la capture y acapare.

Agua de ayer que ya no es agua de hoy, porque hasta hubo que darle el significado de Derecho Humano para salvar algo y otorgárselo a una parte de la sociedad sedienta. Dicen que faltará agua por todo el mundo cuando la mayor parte de los continentales hielos lleguen a los mares por el cambio climático, cuando los ríos ya no puedan autodepurar toda la suciedad que les llega. Agua de Nueva York o París, que nada tiene que ver con la no agua de un barrio de Bombay o Nairobi, por poner solo un ejemplo.

Ante todo esto y mucho más, bastantes ONG y Agencias ONU siguen recordando el valor del agua, y hay personas que escuchan que escuchan sus mensajes. Sienten que se empezó a escapar de las manos hace mucho tiempo. Por eso luchan por que el agua sea universal, colectiva y compartida, y así sea recogida en convenios y compromisos internacionales.

Recordemos hoy, Día Internacional del agua, aquello que poemó Mario Benedetti sobre el valer y el valor del agua, en su múltiples formas:

La del grifo / la mineral / la tónica
La del río / la dulce / la salada
La del arroyo / la del mar / la regia
La de las cataratas / la del pozo

La de la lluvia / la del aguanieve
La de las fuentes o la del rocío
La del océano / la del aljibe
La del diluvio o de la cascada

Toda el agua del mundo es un abuela
Que nos cuenta naufragios y fragatas
Que nos moja la sed y da permiso
Para seguir viviendo otro semestre

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