La educación fragmentada de las generaciones covid-19

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La suspendida escuela muestra como pocos ámbitos la desazón global que nos acecha. Un centro escolar es un laboratorio social, además del primer escenario no familiar donde se construyen capacidades. Como sociedades nos habíamos acostumbrado a tener nuestra escuela, era algo casi tan necesario como el comer. Pocos eran los grupos sociales, los países, que estaban dispuestos a renunciar a ello. Pero el deseo mundial se quebró en una explosión continuada. Desde educación infantil hasta la universidad se perdió el hilo del saber, más bien la red que une el presente con el futuro, al individuo con el colectivo, la técnica con las destrezas, los deseos con las realidades. Ya nada fue ni será como entonces pues la educación quedó fragmentada, en pedazos cuál jarrón de vidrio caído. Costará reponerla porque los hábitos y las relaciones sociales, que antes hacían de pegamento, han desaparecido temporalmente o limitado parte de sus propiedades.

Nadie se habría atrevido a imaginar qué tal cosa pudiera suceder. La pandemia trastocó los aprendizajes de ricos y pobres, estos ya andaban bastante mal a pesar de que la educación tiene la categoría universal de derecho humano. ¿Cómo componer los fragmentos?, porque queda mucho por delante para recuperar el ritmo perdido. Ensayos va a haber de todos los estilos, en diversas circunstancias, con más o menos sobresaltos. Ojalá tengan éxito.

¿Qué dirán los libros de historia dentro de unas décadas sobre las generaciones covid-19? Seguro que comentan cuestiones sanitarias -como golpeó más o menos a distintos tramos de edad-, acaso el crac económico -feroz como siempre con los más vulnerables-, ¿pero se acordarán de la rémora educativa y cultural que la pandemia dejó por todo el mundo? Porque los principales lastimados educativos han sido niños, jóvenes y universitarios pero los destrozos han llegado a gentes de todas las edades. Cualquier persona, en cualquier país, habría imaginado un porvenir diferente, había ido construyendo sus capacidades y vio como sus referencias y deseos se vinieron abajo; todo lo cual forma parte también de la educación individual y colectiva, de jóvenes o mayores. Esperemos que los libros hablen también de que la recuperación de todo, incluidos los ánimos, no llevó demasiado tiempo.

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