La resurrección del plástico debe sanearse con el tiempo

El plástico ha recuperado el protagonismo soñado en estos meses de emergencia sanitaria. Ha medio protegido a la gente sanitaria, ha separado estancias, nos ha cubierto manos, ha embalado cientos de alimentos. Ha vuelto a ser una estrella de la vida, en este caso sanitaria. ¡Bien por la labor prestada! Pero claro, tanto plástico de uso efímero se ha convertido en un potencial de riesgo. Adosado a él viajarán los malditos virus; si no se manipulan y tratan como se merecen los residuos hospitalarios y de residencias (dice la prensa que solo en Valencia se han recogido 134 toneladas de 20 de estos centros en un solo mes), y algunos domésticos, por los servicios de limpieza expandirá su fea estampa, visible o no. Como nos cuenta National Geographic estupendamente lo reutilizable plástico ya no se lleva, no sea que contamine nuestra salud. Asegura Ecoembes que durante estos días los contenedores amarillos han incrementado su volumen de recogida en un 15%.

También las mascarillas portan plásticos y sucedáneos víricos. Cada día millones de ellas acabarán en la basura, o por los montes o ríos y mares. Dice la gente que sabe que mientras dure la pandemia no se puede prohibir el plástico de un solo uso. Pero todo es revisable después, nuestra misma vida con sus peculiares estilos lo que más. Porque la socorrida incineración de estos meses o la peligrosa acumulación de estos días tiene sus riesgos. No dejemos que esa imagen salvadora de los plásticos de estos días nuble todos los esfuerzos que se han hecho hasta ahora para encauzar sus usos. Por cierto, hagamos una revisión crítica del Anteproyecto de ley de residuos y usos contaminados presentado. Vaya un dato para animar el necesario debate. Lo dijo la ministra Teresa Ribera ayer en la presentación: “Si juntáramos el conjunto de los residuos acumulados en un año en España, sería posible rellenar 2.900 veces el estadio Bernabéu”.

En fin, gracias a los plásticos pero según y cómo. Nos apuntamos al deseo de que desaparezcan casi totalmente los de un solo uso en julio de 2021, a pesar de la pandemia.