Lo cotidiano es medioambiente; incluso si estamos confinados.

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A lo largo de las últimas semanas hemos ido incluyendo en el blog Ecoescuela abierta que mantenemos en El Diario de la Educación propuestas de actividades para realizar en casa, el familia o en equipo con los compañeros y compañeras del curso, ahora que estamos enlazados constantemente por medio de redes. Se trata de acciones diferentes a las que se proponen a menudo en las clases. La presente tiene que ver con la mirada crítica hacia determinados hábitos y consumos en relación con la energía, la producción de residuos y el uso del agua. También puede servir para buscar en porqué de las cosas en familias en las que no haya niños. La hemos titulado “Un diario muy resumido del medioambiente doméstico”. Ahí va:

En estos días hay tiempo para todo; por eso recomendamos pararse a pensar unos minutos en todo eso que hacemos cotidianamente en casa que tiene que ver mucho con nuestra relación con el medioambiente. Aquí caben cantidad de cosas, si bien vamos a indicar algunos caminos para no perderse. Hace falta ponerse las gafas de explorar y tomar notas, pues en muchas ocasiones nuestras rutinas nos impiden sacar partido de lo que hacemos bien, o menos bien. Por eso, mejor si lo vamos escribiendo; así nos servirá a nosotros e incluso podremos enseñarlo, o enviarlo en un whatsapp a nuestras amistades.

Esta es una propuesta para hacer en equipo; estaría bien ensayarla en familia. También la recomendamos para aquellos hogares en donde no haya niños y niñas. Después podemos llevarla al grupo de WhatsApp u otras redes que tenemos con las amistades, con los compañeros y compañeras de clase. Seguro que cada cual tendrá su visión de las cosas que hace, aunque si se piensa con un poco de detenimiento se verá que poco a poco surgen coincidencias. Se trata de ir anotando en una tabla pequeñas o grandes acciones que tienen que ver con una parte del medioambiente; el real, no ese que estudiamos en aquella lección en el colegio o el instituto. Esta actividad se podría titular “Una gincana por el medioambiente casero”. Avisamos ya de que nos dará una visión incompleta, hay otras muchas más cosas que podríamos revisar.

Vamos a fijarnos solamente en cada actuación que tiene que ver con el consumo de agua, energía y otros materiales que tienen que ver con la producción de residuos; no tratamos aquí de los alimentos pero habría mucho que hablar. Repasar ciertos hábitos cotidianos es como abrir una ventana de casa y lanzar una mirada a la naturaleza, ahora que está más lejos. Nadie negará que el agua y la energía son parte de ella, como la tierra y el aire. Solo es necesario recordar que en la cultura occidental, desde los griegos, los cuatro elementos motores de todo fueron agua, fuego, aire y tierra; de hecho, están incorporados a las ideas de varias religiones. Quiénes tengan interés lo pueden buscar en Internet y lo comprobarán.

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